San Juan de Luz (Francia) & Hondarribia en un día

San Juan de Luz

Apenas 1 hora y cuarto separan Pamplona de San Juan de Luz.. Por equivocación pusimos en el GPS que no queríamos autopistas de peaje así que siguiendo las indicaciones del aparatito acabamos en un puerto de montaña que resultó una carretera de lo más agradable. De hecho, paramos en una zona de picnic a desayunar por segunda vez, a respirar aire puro mientras el sonido de los pájaros amenizaba la estampa.

A media mañana llegamos a San Juan de Luz. En la entrada del pueblo ya se respiraba ese cierto aire francés… El tiempo estaba nublado y amenazaba lluvia pero finalmente, y una vez más, la suerte nos acompañó. Mis compañeros Jordi, Mónica, Andrea..me habían hablado en multitud de ocasiones de esta villa portuaria vasco-francesca, cercana a la frontera y, efectivamente, tenían razón…

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¿sabíais que  el rey Luis XIV eligió San Juan de Luz para celebrar su matrimonio? Quizás estaba enamorado de las casas señoriales de arquitectura típica del País Vasco Francés del paseo marítimo, unidas a la playa por una pasarela colgante, o quizás le encantaba pasear por la Calle Gambetta o por el largo paseo de la playa hasta la Punta de Santa Bárbara.

Nos encantó el mercado, con sus paradas de queso, pan y productos típicos…Lo hubiéramos comprado todo. Disfrutamos callejeando admirando las casas de colores, las plazas. Y nos gustó todavía más el paseo por la playa, cuando la marea estaba baja… Los niños disfrutaron tanto con sus palas nuevas excavando agujeros sin parar…   Apenas había gente y esas soledad de los primeros días de primavera en las playas del norte tiene un encanto especial…

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La parada para comer en el restaurante Le Bistrot Luzien fue una delicia. Nos recordó por un momento a esos locales de Montmatre en París. Grandes cojines de colores, fotografías antiguas y un rincón con pizarras y peluches donde los niños dejaron volar su imaginación…

Tras la comida, pusimos rumbo a Hondarribia.

Hondarribia

Ya habíamos visitado Hondarribia (Fuenterrabía en español) hace ocho años. Recordábamos especialmente el barrio de la Marina con sus hermosas casas de balcones de colores y su paseo repleto de bares de pinchos. Arquitectura y gastronomía en su máximo esplendor.

Esta vez descubrimos el casco viejo, rodeado de una impresionante muralla. Nuestra visita coincidió con la procesión de Jueves Santo que pudimos disfrutar en primera fila a través de sus estrechas calles adoquinadas. La vista de la bahía de Hondarribia desde lo alto del casco antiguo vale mucho la pena.

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¿Sabíais que Hondarribia tiene oficialmente tiene el título de “ciudad”, otorgado en el siglo XVII tras vencer varias batallas contra los franceses?

Sea como fuere, Hondarribia es visita obligatoria, una de los pueblos más hermosos del Pais Vasco.

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Post perteneciente a la Ruta “Descubriendo Navarra y alrededores en Semana Santa”

 

 

Pamplona, mucho más que San Fermín

Pamplona es de esas ciudades que nos ha sorpredido, y mucho… Sus murallas y recinto fortificado, sus parques, sus plazas, sus calles siempre repletas de gente,  sus bares, su ambiente… Una ciudad donde seguramente existe una calidad de vida excepcional y donde ir de visita, sin duda, es una elección acertada. Un lugar de esos que siempre recuerdas y donde acabas volviendo con cualquier excusa.

En una sola tarde puedes recorrer sus murallas. Dicen que Pamplona posee uno de los recintos de arquitectura militar mejor conservados de la península. Casi puedes dar la vuelta a la ciudad partiendo del Baluarte de San Bartolomé en la parte este, junto a la Plaza de Toros, y acabado en el Parque de la Taconera, justo en el extremo oeste. Un paseo más que agradable con unas vistas magníficas de toda la ciudad.

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Desde el Parque de la Taconera se puede coger la calle Mayor hasta llegar al Ayuntamiento y desde allí recorrer la calle Estafeta hasta la Plaza del Castillo. Una buena muestra de un centro histórico con multitud de referencias a la tradición de San Fermín pero tambįén ejemplo del epicentro de la vida pamplonense.

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Para comer pinchos lo mejor la calle Estafeta y la calle de San Nicolás. Casi todas las noches, la parada era casi obligatoria. Y de postres, un helado en La Turronería de la Plaza del Castillo.

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Cada día, tras pasar el día descubriendo algún rincón de Navarra o alrededores, volvíamos a Pamplona a cenar. Aparcábamos cerca de la Plaza de Toros y nos adentrábamos en la muchedumbre que se agolpaba en las puertas de los bares, con el objetivo de encontrar alguno donde hacer unos pinchos. Aunque todos tienen su encanto destacamos el bar Chez Belagua que nos gustó mucho.

Volveremos a Pamplona, porque las ciudades que te sorprenden merecen ser visitadas de nuevo.

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Post perteneciente a la Ruta “Descubriendo Navarra y alrededores en Semana Santa”

 

 

Descubriendo Navarra y alrededores en Semana Santa

Hace poco más de ocho años visitamos Navarra. Era el verano del 2007, huyendo del calor meditárreo, embarazada de seis meses… Siempre hemos tenido un gran recuerdo de aquellos días de ruta visitando el valle del Baztán y sus alrededores. Así que esta Semana Santa hemos decidido volver, esta vez con dos niños (cómo pasa el tiempo!!!).

El epicentro de nuestra ruta ha sido Pamplona, y a partir de aquí excursiones de día entero. Lo hemos planteado de la siguiente manera (improvisando según previsión meteorológica):

Día 1: Barcelona –Pamplona. Visita por la tarde a Pamplona

Día 2: San Juan de Luz (Francia) – Hondarribia

Día 3: Valle del Baztán (Amaiur-Cuevas de Zugarramurdi-Elizondo-Cena en Pamplona)

Día 4: Selva de Irati -Roncesvalles – Cena en Pamplona

Día 5:Regreso a Barcelona

Unos días muy intensos descubriendo una tierra maravillosa, de espectaculares paisajes, ansiada tranquilidad y rica gastronomía.